La fiesta religiosa

Especial Rocío III

La romería comienza el sábado vísperas de Pentecostés con la presentación de las hermandades. Por orden de antigüedad las carretas de las hermandades van pasando ante las puertas del Santuario durante todo el día y hasta bien entrada la noche.

Al día siguiente, el domingo, en un lugar llamado el Real del Rocío, tiene lugar la Misa Pontifical. Después, todas las hermandades se dirigen hacia sus casas en un ambiente de fiesta. Por la noche, se celebra el Santo Rosario y se rezan salves y avemarías. Luego ya no hay sosiego. Los rocieros se acercan a la ermita y cuentan los minutos para sacar en procesión a la virgen. En la madrugada, sin una hora fija, los almonteños saltan la reja, rescatan a la Blanca Paloma y se inicia la procesión. La Virgen se balancea entre un mar de cabezas que apenas deja avanzar a los porteadores. Cuando el sol asoma, la virgen recorre las calles del pueblo, donde esperan las hermandades y pasada la una de la tarde, pero sin hora fija, la Virgen vuelve a entrar en la ermita. Por la tarde, comienzan a desfilar las primeras carretas con rumbo a su lugar de origen. La romería del Rocío, ha finalizado.