La otra fiesta

Especial Rocío IV

Aun haciendo esta distinción entre rocieros y visitantes, guste o no, las sevillanas, las tapitas y el buen beber forman ya parte indiscutible de esta romería. De hecho, son muchos los que asisten a ella atraídos por la fiesta que no cesa.

Si eres de éstos y no perteneces a ninguna hermandad que tenga casa en el pueblo, lo mejor es que busques alojamiento en algún hotel de la zona. Haz la reserva con tiempo, porque se pone “a tope”. Si no encuentras habitación o te resulta muy caro, siempre queda la opción de la acampada.

Si decides ir en coche a la aldea para presenciar el salto de la reja o la procesión de la Virgen, ármate de paciencia y cuenta con atascos de varias horas. Muchas personas han pensado lo mismo que tú.